14 enero, 2018

Las Competencias del Músico. Un artículo de Coaching para músicos

Las competencias del músico de orquesta no se reducen a tocar muy bien un instrumento, son mucho más. A continuación se comentan algunas de sus fortalezas y competencias importantes en la actualidad.

Poder ganarse la vida como músico es algo mágico, pero un músico profesional de orquesta sabe que no es como ser una estrella sexy del rock; ser músico de orquesta exige un nivel de profesionalidad muy elevado y algunas cualidades se vuelven muy importantes, no basta con tocar bien.

Las competencias del músico

Organización

El músico de orquesta precisa de una gran capacidad de organización y gestión de su tiempo: desde pequeño ha combinado las clases de conservatorio con los estudios en el colegio; ahora organiza una gran cantidad de materiales y de piezas musicales, de horas de estudio y preparación compaginados con la vida familiar y personal. La carga de trabajo frecuentemente “pide” al músico habilidades de gestión del tiempo y de sus recursos personales.

Comunicación

Compartir espacio y tiempo rodeado de tantos otros músicos y directores, hacen del músico un profesional en cuanto a comunicación. Trabajar en grupo va de la mano con dar consejos, comentar aciertos y fracasos, compartir información o esperar turnos para actuar… haciendo del músico una persona que necesita comunicarse de manera clara, asertiva y empática considerando la posición del otro.

Realización de Metas

Si algo define por excelencia al músico de orquesta es la constancia y la perseverancia. La cantidad de esfuerzo en la profesión musical exige a los músicos ser personas conscientes de sus capacidades y limitaciones, creativas y que ven en la adversidad una oportunidad para aprender. Se trata de personas tenaces en sus propósitos y flexibles ante los cambios.

Gestión Emocional y Corporal

Tocar durante horas y horas conlleva comprometerse con el cuidado del cuerpo y la mente. De este modo, el músico profesional gestiona su cuerpo al controlar las posturas al tocar, con tal de evitar lesiones. La gestión de las emociones por su lado, se vuelven importantes en la gestión de la ansiedad escénica y las relaciones con los compañeros.

¿Qué mas?

Estamos de acuerdo en que la música es un campo competitivo y dominar el instrumento es una parte muy importante, pero como podemos ver, también resultan importantes otros aspectos.

Para vosotros, ¿qué otras competencias se pueden añadir a la lista?

Fco Fermín Galduf

 

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